Desde el inicio del partido prometía. Se iban a enfrentar el sevilla fútbol club veteranos contra la selección internacional de la UIA. El fútbol duro y directo del sevilla contra el tiki-taka, las paredes, los balones rápidos y las posibles demandas por daños y prejuicios de los abogados. Eran los monchi, jimenez, gabi moya... frente al peso de la ley. La balanza estaba, literalmente, desequilibrada.
Los abogados demostraron entonces que eran, además, caballeros. Conscientes del daño a la imagen que podían causar al Sevilla Veteranos, conscientemente que el partido se iba a jugar en casa de los anfritrionesy que todo vaticinaba una derrota segura de éstos; recordaron una de las reglas de oro de la hospitalidad: se exige quieud al huésped. Apareció entonces un equipo sustituto, el Colegio de Abogados de Sevilla. Distinto equipo, idéntico problema. Los capitanes se reunieron en el vestuario y se optó por la prudencia: adelante con el juego bonito pero prohibido plasmarlo en goles. Además, se aconsejo a la defensa que relajarala presión y el corte. Sé que suena increible, que es como pedirle a un león que no caco al Sr. Charlton Heston que deje el rifle, pero la historia es tal como la contamos.
Al final del partido, un equipo puso el juego, la triangulación, los pases... En definiticva, el espectaculo. Los que estubieron ahí dicen que el equipo de la UIA fue lo más parecido al "Pep-team", con un espíritu mucho más internacional y con un equilibrio entre defensa y ataque extremadamente innovador (encajando media docena de goles y anotando solo uno). Sin embargo, el fútbol es injusto y no premió el juego de los juristas. En Turquía será distinto.
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6. Un día de Futbol en Sevilla2.pdf
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